Pablo y Jorge: una boda en un paraíso tropical.

Pablo y Jorge: una boda en un paraíso tropical.

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Lo de Jorge y Pablo fue un amor a primera vista, y no hablamos del día en el que saltaron las primeras chispas entre ellos en aquel concierto de Nancys Rubias, sino de su flechazo con Finca Montesqueiro. “A los 20 minutos de entrar de allí ya lo teníamos claro. La realidad nos hizo soñar, ¡no podía haber otra opción!”, dicen. Ellos sí que dieron alas a este equipo para soñar. Juntos empezamos a trabajar para crear una boda única, sorprendente, espectacular y muy tropical. Una boda de esas en las que todos queremos estar alguna vez.

Y no hablamos por hablar: una representante de España en Eurovisión, una orquesta, un grupo… Si algo no faltó en el gran día de Pablo y Jorge fue la música y la diversión. ¡No podía ser de otra forma! Se conocieron en un concierto…

“Desde siempre bromeábamos con que Lucía Pérez cantaría en nuestra boda, ¡y lo hicimos realidad”. Con la actuación de la lucense más eurovisiva cerraron un círculo, y es que cuando ella actuó en la edición de 2011 de Eurovisión lució unos zapatos diseñados por Bonec, la firma de Pablo. Sonaron los primeros acordes de “Sombra de la luna” y Lucía hizo su aparición en el Salón Dorado. Los invitados acompañaron a la gallega, hasta que la entrada triunfal de unos novios enérgicos hizo que todos, como resortes, saltaran de sus sillas. Primeros movimientos de cadera y servilletas en el aire. Y esto no había hecho nada más que empezar.

Para bajar las revoluciones, que no la dosis emoción, Lucía Pérez interpretó “Lela”, el particular homenaje de Pablo y Jorge a sus abuelos, que ya no están.

¿Y la orquesta? Una tradición en las bodas familiares, hay casas así de divertidas. En esta ocasión fue La Favorita la que puso a bailar a todos los invitados. Pablo y Jorge abrieron fuego con “Mi Gran Noche” de Raphael, toda una declaración de intenciones de los novios para iniciar el baile. “Queríamos hacer algo divertido y que nos representase. Llevábamos mucho tiempo soñando con nuestra boda y estábamos seguros de que esta era nuestra gran noche”.

Con su coreografía, querían romper el hielo y que la gente se arrancase a bailar, vaya si lo consiguieron: “La fiesta fue inolvidable, casi todos los invitados se quedaron hasta el final”. A este día para recordar, lo que no le faltaron fueron las sorpresas. Lucía volvió a escena y, acompañada de La Favorita, realizó un popurrí de Eurovisión en el que, por supuesto, cantó “Que me quiten lo bailao”, la canción con la que representó a España, con el mismo vestido y los mismos zapatos que en aquella ocasión.

Antes, Broken Peach ya habían sido los encargados de amenizar la ceremonia y el cóctel: “Nos lo recomendó Lucía Cidón, ¡fue escucharlos en YouTube y decidirnos por completo!”

Lo de Pablo y Jorge con el equipo de Finca Montesqueiro también fue un amor a primera vista: “¡Otro flechazo! Tuvimos la seguridad de que todo estaría perfecto, porque se volcaron al 100% con nuestra boda y con nosotros. Tuvimos un asesoramiento 360 grados, tanto Lucía como Marcos estuvieron a nuestra disposición en todo momento para aclarar nuestras dudas”.

No solo por la música esta boda fue una auténtica fiesta. De cada elemento de la decoración se desprendía alegría. Una hilera de piñas guio el camino que debían recorrer los novios hacia el lugar de la ceremonia, la mantelería, las personalizaciones realizadas por la pareja… ¡Finca Montesqueiro se convirtió en un paraíso tropical!

 

Y a sus habitantes, en este caso los invitados, no les faltó de nada: alpargatas, abanicos, sombreros, sombrillas para la ceremonia… Esto parecía Hawái, pero no, estábamos en Oleiros, en Finca Montesqueiro.

“Los manteles de loros los pudimos ver en una presentación en la finca y decidimos que debían ser los de nuestra boda”, comenta la pareja.

 

Este lugar se vistió de gala, al igual que hicieron Jorge y Pablo. Dos elegantes trajes confeccionados a medida para ellos por la firma Fabulare y zapatos de Bonec, como no podía ser de otra forma, conformaron un look espectacular y vivo, como casi todo en este día tan especial.

Mucha alegría, mucha fiesta y, sobre todo, mucha emoción. Varios momentos hicieron saltar las lágrimas de la pareja: “Ver como iban llegando nuestros familiares y amigos desde la Suite fue muy emocionante, los teníamos a todos allí, en un lugar soñado”.

 La bajada de Jorge y Pablo hasta el lugar de la ceremonia, envueltos en los aplausos de los invitados y la música de Broken Peach hizo que casi tanta gente sacara el pañuelo como en el momento de los discursos y los votos. ¡Un mar de lágrimas! 

Unos novios entregados, una amplia oferta musical y también gastronómica conquistaron a amigos y familiares de Pablo y Jorge. Los aperitivos, los showcookings y la barra de zumos estuvieron entre los comentarios estrella de los presentes.

El menú, confeccionado mano a mano entre los novios y el equipo de cocina de Finca Montesqueiro, llevó el sello de la casa: una mezcla de innovación y tradición. Corneto crujiente de alga nori con tartar de atún y caviar de soja, Chilly Crab, Steak tartar de ternera gallega New York Times, Buñuelo de bacalao con salsa ali oli, Patatas bravas 2018, showcooking de navajas a la plancha o pulpo á feira…

“La parte del cóctel es muy especial y dinámica. Todos quedaron sorprendidos de la variedad y la calidad”.

Ya sentados, en el Salón Dorado, la pareja optó por dos platos, un pre-postre y un postre. “En la prueba hubo unanimidad en los principales, pero en el capítulo postres nos costó mucho elegir, ¡estaban todos buenísimos! Tuvimos que volver a probarlos y el equipo de cocina nos ayudó a elegir el que mejor se adaptaba a nuestro día”. Merluza del pincho de Celeiro con patatas confitadas, tomate y cebolla caramelizada, Solomillo grillé de ternera gallega con aceite de oliva virgen y flor de sal con patatas y salteado de verduritas de temporada, Copa de frutos rojos y Lingote de Ferrero. “La merluza es espectacular, sobre todo para que la coma ya, que no como pescado nunca y esta la tomaría todos los días”, bromea Pablo.

Por cierto, en una boda tan tropical no podía empezar de otra forma que con un Melón-mojito de Finca Montesqueiro.

Un día que ni la espectacular luna de miel por Singapur, Tailandia y Dubai hará olvidar a nuestros novios, un día que este equipo recordaremos siempre. ¡Gracias pareja por hacerlo todo tan especial! Ojalá los que nos leéis tengáis la suerte de que el destino os regale una boda así, en Finca Montesqueiro claro ?

Gracias a todos los que lo habéis hecho posible: MAGNOLIA CONCEPT, CEGA AUDIOVISUALES, MARILÉ EVENTOS, POLAROID, POMBO FOTÓGRAFOS, VISUALTEC, FLORISTERÍA ÁNGELES, MÁS MUSIC, CANDAL TOURS... 

 

Modificado por última vez enViernes, 05 Octubre 2018 17:50
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Lucía Pérez ¨Sombra de la Luna¨

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