Dos culturas, dos ceremonias y una celebración en la que las tradiciones chinas y occidentales encontraron su lugar. Anli y Jinye eligieron Finca Montesqueiro para vivir uno de los días más importantes de sus vidas, rodeados de familiares y amigos.
Desde los rituales de la mañana hasta los momentos más emotivos de la ceremonia, cada detalle tuvo un significado especial. Hoy hablamos con ellos para descubrir cómo organizaron su boda, qué recuerdos guardan de aquel día y cómo consiguieron reunir lo mejor de ambas culturas en una misma celebración.
¿Por qué elegisteis Finca Montesqueiro para celebrar vuestra boda?
Había visitado muchas fincas, pero desde el primer momento en que entré por la puerta de Finca Montesqueiro supe que quería celebrar mi boda allí. Fue una sensación inmediata. El diseño, la decoración, la gastronomía… Todo me gustó desde el principio y sentí que era el lugar perfecto para nosotros.

Antes de empezar a organizarla, ¿cómo imaginabais vuestro día?
Pensaba que todo iba a ser mucho más complicado y que estaríamos constantemente pendientes de los tiempos y de los preparativos. Además, al tratarse de una boda que combinaba dos culturas diferentes, me preocupaba que surgieran imprevistos y que eso me generase mucho estrés. Sin embargo, al final todo salió de una manera muy tranquila y fluida, mucho mejor de lo que imaginaba.

¿Por qué decidisteis celebrar dos ceremonias y qué representaba cada una para vosotros?
Nuestra boda fue una combinación de las culturas occidental y oriental, concretamente de las tradiciones españolas y chinas.
La primera ceremonia, de estilo occidental, tuvo algunas particularidades. Contamos con un maestro de ceremonias que se encargó de conducir el acto y, en lugar de seguir el formato habitual, quisimos dedicar unas palabras de agradecimiento el uno al otro. Creo que es algo diferente a lo que suele hacerse en las bodas españolas.
La segunda ceremonia estuvo inspirada en las tradiciones chinas. Su finalidad era presentarnos ante todos los invitados, ya que muchos de ellos eran amigos de nuestros padres y no nos conocían personalmente, y agradecerles que nos acompañasen en un día tan importante. También aprovechamos ese momento para expresar nuestro agradecimiento a nuestros padres por todo lo que habían hecho para que nuestra boda fuese posible.

¿Había alguna tradición de vuestra cultura que tuvieseis claro desde el principio que queríais mantener?
Sí, queríamos incorporar una tradición china que se celebra antes de la boda. No pudimos hacerla en Finca porque habría supuesto llegar demasiado temprano, así que la organizamos durante los preparativos de la mañana.
Empezamos a maquillarnos a las seis de la mañana y a las nueve ya estábamos preparados para el primer cambio de vestuario.
El primer look era una bata cómoda y ligera, pensada para disfrutar tranquilamente de los preparativos. Después me puse un traje tradicional chino. Existen versiones mucho más elaboradas, pero elegimos uno sencillo y con un diseño más moderno.
Con este segundo traje celebramos una de las tradiciones más divertidas: el novio tiene que ir a buscar a la novia, que permanece esperando en una habitación sin poder salir. Para conseguir llegar hasta ella, debe superar una serie de juegos y pruebas organizados por las damas de honor. Si se queda atascado en alguna prueba, puede entregarles un sobre rojo con dinero para que le permitan continuar.
Es una tradición que se vive con mucho humor y que nos permitió compartir momentos muy divertidos antes de la ceremonia.


¿Cómo recordáis las horas previas y los preparativos antes de recibir a los invitados?
Lo teníamos todo bastante organizado gracias a los profesionales que nos acompañaron. Tanto los fotógrafos como el maestro de ceremonias habían hablado con nosotros con mucha antelación para establecer los horarios y organizar cada momento del día.
Por ejemplo, sabíamos que a las 12:30 teníamos que llegar a Finca Montesqueiro y que a las 16:00 estaba previsto el ensayo de la ceremonia.
Contar con profesionales acostumbrados a organizar bodas nos dio mucha tranquilidad. Su experiencia hizo que todo transcurriera de forma mucho más fluida y que pudiéramos disfrutar de los preparativos sin estar constantemente preocupados por los horarios.



¿Qué os pareció el menú? ¿Hubo algún plato o momento gastronómico que os sorprendiera especialmente?
¡Fantástico! La comida fue uno de los grandes aciertos de nuestra boda. Nos gustó tanto uno de los platos que incluso decidimos pagar un suplemento para que todos nuestros invitados pudieran disfrutarlo: bogavante azul en ensalada con su vinagreta de tomate y cebolla morada.

Incluisteis varios detalles pensados para vuestros invitados, incluso un sorteo de regalos durante la celebración. ¿Cómo surgió esta idea?
Durante la celebración tenía que ausentarme para cambiarme de vestuario y quería que los invitados siguieran entretenidos. Podríamos haber aprovechado ese momento simplemente para que continuasen comiendo y conversando, pero me apetecía crear un poco más de ambiente y que la celebración tuviera también ese componente divertido. Por eso se me ocurrió organizar un sorteo de regalos.

De todos los momentos de aquel día, ¿cuál os gustaría volver a vivir?
Sin ninguna duda, la ceremonia. Fue un momento de muchísima emoción. Lloré mucho y estaba tan nerviosa que incluso empecé a temblar, pero la volvería a vivir una y otra vez.
Significó muchísimo para nosotros porque estábamos rodeados de nuestras familias y de las personas más cercanas, compartiendo con ellas uno de los momentos más felices de nuestra vida.

Después de haber celebrado vuestra boda allí, ¿qué destacaríais de la experiencia con el equipo de Grupo Montesqueiro?
Destacaríamos especialmente el servicio y la gastronomía. Todo estuvo muy bien organizado y la comida fue espectacular.
De hecho, muchos de nuestros invitados, cuando volvieron a hablar con nosotros después de la boda, coincidieron en lo mismo: la comida les había parecido impresionante. Fue uno de los aspectos que más recordaron de aquel día.

Proveedores: Magnolia Concept (Floristería), Play & Go (DJ) y Oyidea Studio (Fotografía)