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Nuestro objetivo es crear postres con identidad propia, postres con el sello Finca Montesqueiro: innovadores en la presentación, en su composición y totalmente diferenciados en el paladar.

Sí, somos súper golosos, ¡lo confesamos! Por eso para los que sois como nosotros tenemos una atención especial. Y es que los que tenéis preferencia por el dulce, en nuestra finca, lo disfrutaréis de una forma distinta, saboreando cucharada a cucharada un manjar elaborado por nosotros mismos, con la máxima dedicación y calidad.

En muchos casos partimos de postres clásicos que revisamos, actualizamos y adaptamos a nuestro estilo. En otros, son creaciones totalmente innovadoras. Pero en todos ellos tenemos un denominador común que es huir del postre monótono y repetitivo, para sorprender al cliente en cada cucharada. Lo logramos conjugando muchos ingredientes y técnicas de repostería, perfectamente coordinados, en un solo plato.

Para hacerlo realidad contamos con personal especializado en repostería, que elabora in situ y desde la materia prima todos nuestros postres y helados. Además, en nuestras cocinas disponemos de maquinaria específica como por ejemplo la batidora, el gastrobar, la heladora o la amasadora. Y con algo fundamental, un cuarto frío con las condiciones térmicas adecuadas para realizar los trabajos de repostería.

Como en todo lo que hacemos, siempre nos exigimos la máxima calidad.

Como os decíamos somos tremendamente golosos y por ello no nos conformamos con ofrecer un solo postre. Creemos que como colofón, un buen menú debe estar rematado por un prepostre y un postre. Esto sin duda es una de nuestras diferenciaciones.

El prepostre es un postre muy trabajado, pero que en ningún caso sustituye al postre en plato, si no que lo complementa. Es fundamental lograr una buena combinación entre ambos. Al igual que con el resto de platos que componen un menú, a la hora de diseñarlo tenemos en cuenta aspectos como: texturas, sabores e incluso intensidades, que deben estar perfectamente coordinados y compensados.

Como ejemplo, un postre denso compuesto por chocolate, combina perfectamente con una copa fresca, como pueden ser nuestras copas de fruros rojos o la de Gin Tonic. En el caso de un postre más suave como la tarta de limón y merengue, admite un prepostre más contundente, como por ejemplo la copa de vainilla caramelizada.

Otra de nuestra especialidades son los helados y sorbetes artesanos, en nuestra carta ofertamos desde sabores clásicos como el chocolate o la strachiatella a otros más innovadores como el sorbete de Gin Tonic, el de Mojito o el helado de Coco-yogur.

Además elaboramos los petits fours, así como varios tipos de gominolas, como acompañantes para el café.

A veces necesitamos echar la vista atrás y recordar de dónde venimos para valorar lo que hacemos, por ello le hemos preguntado a Clara qué fue lo que más le llamó la atención cuando se incorporó a nuestro equipo. Clara dirige nuestro Departamento de Repostería, se especializó en la Escuela Superior de Hostelería de Sevilla. Estas fueron sus respuestas:

  • La cantidad de ingredientes, texturas y técnicas de pastelería diferentes que se aplican a un solo postre.
  • Las combinaciones fríos-calientes.
  • Postres elegantes.
  • El no limitarse a lo típico.
  • Las frutas como ingredientes fundamentales.
  • Postres individuales, elaborados uno a uno.
  • La importancia de la mousse o el merengue de elaboración compleja. Así como las espumas o los sifones.
  • Pero sobre todo, la forma de trabajar, la importancia que se le da a la cocina y en este caso a la repostería.